
Desde principios de 2026, Alemania ha sido escenario de una serie de sonados robos a bancos Sparkasse, lo que ha suscitado gran preocupación entre los expertos en seguridad y la sociedad en general. Durante varias semanas, unos desconocidos perpetraron al menos tres atrevidos ataques contra sucursales bancarias en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia. Los dos primeros casos se produjeron durante el periodo festivo, y el último, ya en horario laboral, lo que, en sí mismo, demuestra el aumento de la profesionalidad y la audacia de los delincuentes.
Dado que no hay pistas, algunos expertos creen que los delincuentes compraron las herramientas, los coches de alquiler y los materiales consumibles con criptomonedas. Esto se hizo con el fin de ocultar cualquier rastro de la preparación del delito. La criptomoneda es difícil de rastrear, por lo que a menudo las personas que desean permanecer en el anonimato la utilizan para diversas actividades, incluidas las delictivas. La inusual serie de robos y la falta de pruebas directas para la detención complican el trabajo de la policía y obligan a las fuerzas del orden a trabajar con muchas otras pruebas y testimonios indirectos.
El robo más grande ocurrió a finales de diciembre en Gelsenkirchen: los delincuentes perforaron un agujero en la pared de hormigón del banco desde el estacionamiento, entraron en la bóveda y rompieron más de 3000 cajas fuertes, llevándose dinero en efectivo, joyas y otros objetos de valor por valor de decenas de millones de euros. Según diversas estimaciones, el importe de los daños asciende a entre 30 y 100 millones de euros, lo que convierte este incidente en uno de los mayores robos bancarios de la historia moderna de Alemania. Miles de clientes se han visto afectados, muchos de los cuales exigen ahora explicaciones y indemnizaciones, entre otras cosas, por daños morales.
Unos días antes, unos desconocidos habían forzado las cajas fuertes de otra sucursal de Sparkasse en el estado federado, y la policía recibió el aviso de un tercer robo durante el horario laboral en la ciudad de Halle, cerca de Bielefeld. Allí, los delincuentes abrieron sin obstáculos aparentes varias cajas que también pertenecían a clientes del banco y desaparecieron sin dejar rastro.
Las fuerzas del orden alemanas crearon grupos especiales para investigar esta serie de delitos. Los investigadores están barajando diversas hipótesis, en particular la participación de bandas organizadas de ladrones con gran experiencia técnica y moderna. Mientras tanto, crece la inquietud en la sociedad y en la comunidad bancaria, ya que la impunidad y la falta de pistas reales permiten a los delincuentes sentirse seguros. Reconocidos expertos en seguridad instan a los bancos a revisar sus sistemas de seguridad y a aplicar tecnologías modernas y avanzadas para proteger las cajas fuertes y las cajas de seguridad, con el fin de restablecer la confianza de los clientes.
La serie de robos ha sido objeto de un amplio debate sobre la protección de las instituciones financieras, la seguridad de los datos de los clientes y el papel de las tecnologías digitales en las tramas delictivas. Los gobiernos y las fuerzas del orden ya han expresado su preocupación por que estos casos puedan repetirse si no se producen cambios sustanciales en las prácticas y los sistemas de seguridad de las instalaciones bancarias.